Descuento automático
Cada venta descuenta el inventario al instante, desde el mismo sistema donde cobrás.
Cada venta descuenta el stock al instante y la devolución lo reintegra; las alertas te avisan antes de quedarte sin, y cada movimiento queda registrado — en cada sucursal y bodega.
El inventario no es una tarea aparte: se mueve cuando tu operación se mueve.
Cada venta descuenta el inventario al instante, desde el mismo sistema donde cobrás.
Cuando un cliente devuelve, el stock vuelve solo — y si la venta fue facturada, se emite la nota de crédito.
Entradas, salidas, ventas, traslados y ajustes: cada movimiento queda en el historial con su fecha y su motivo.
Cuando contás y el número no cuadra, ajustás el stock contra lo real — y el ajuste queda registrado como los demás movimientos.
Un solo catálogo y un solo precio, con el stock de cada lugar a la vista.
Cada ubicación con su inventario; vos ves el negocio entero desde la misma pantalla.
Movés mercadería entre sucursales y bodegas desde el mismo sistema: el origen la despacha y el destino confirma lo que llegó.
Cargás tus proveedores y armás la orden de compra; cuando llega la mercadería, registrás la recepción — completa o por partes — y el stock entra solo.
Alertas simples para reponer a tiempo, no cuando ya es tarde.
Definís el punto de reorden de cada producto: el nivel en el que querés que te avisemos.
Cuando el stock cruza ese punto, el sistema te avisa — antes de que te quedes sin.
El historial y las alertas te muestran qué se mueve y qué conviene reponer, sin adivinar.
Cada movimiento queda registrado con su fecha y su motivo, y el stock que ves es el que el sistema calcula — no una planilla que alguien actualiza a mano. Tus datos se guardan cifrados y cada negocio está aislado.
Lo que nos preguntan antes de poner el stock en orden.
Sí: cada venta descuenta el inventario al instante, desde el mismo sistema donde cobrás.
Sí: una cuenta con todas — cada una con su stock. Y vos ves el negocio entero desde la misma pantalla.
Sí: definís el punto de reorden de cada producto y el sistema te avisa cuando el stock cruza ese punto — antes de que te quedes sin.
Sí: cargás tus proveedores, armás la orden de compra y registrás la recepción en la sucursal o bodega que elijás — completa o por partes — y el stock entra solo.
Sí: cada movimiento queda registrado — entradas, salidas, ventas, traslados y ajustes — con su fecha, para que revises cualquier producto cuando quieras.
La devolución reintegra el stock automáticamente y, si la venta fue facturada, se emite la nota de crédito.
Sí: la carga inicial la hacés vos, con nuestro acompañamiento — te guiamos en todo el proceso.
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